Pra trasladarme a la clinica, usaba un remise, cada dos pòr tres, mi esposo me amenazabs con no darme dinero para hacerlo, mi argumento era que gastaba en el remise pero no comia en casa, de nada valia lo que yo dijera, en esos dias yo llegaba a la clinica, triste, llorosa, sin saber si en un par de dias no podia ir mas, asi estaban las cosa cuando compañeras como Sara, Norma, Susana y algunas mas, me apoyaron y dijeron que me quedase tranquila, que si eso sucediera, ellas me ayudarian para que no faltase, gracias a Dios no hizo falta, pero el solo echo de decirmelo me ayudo a sobrellevarlesos momentos que no fueron pocos.
Tambien hubo compañeras que me obsequiaron ropa, que no tenia, Susana, Susanita, Haydee, Maria delk Carmen, que puedo decir? conoci gente muy linda y buena,cada vez que pienso en que en algun momento me desinternare, me angustio, pero no por el afuera, por enfrentarme con l comida, sino porque estoy tan necesitada de cariño y aca lo encuentro, que soy inmensamente feliz, me gustaria en algun momento poder llegar a hacer algo, que tenga relacion con la clinica, el ambiente es tan sano, agradable, todo a semejanza de los Cormillot.
lunes, 2 de marzo de 2009
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